¿Cómo reaccionamos ante un mundo que parece fuera de control? El mundo parece así porque efectivamente, está fuera de control: el sol sale lo queramos o no; la tostadora se estropea; alguien te corta el paso camino del trabajo. Nunca hemos tenido el control. Tenemos la ilusión de control cuando las cosas van como pensamos que deben ir. Y cuando no lo hacen, decimos que hemos perdido el control, y ansiamos algún estado iluminado más allá de todo esto, donde imaginamos que volveremos a tener el control. Pero lo que realmente queremos es la paz. Pensamos que teniendo el control o alcanzando la «iluminación», (y nadie sabe lo que eso significa) encontraremos la paz. Antes de que despertara a la realidad en 1986, tenía un símbolo para eso: los calcetines de mis hijos. Cada mañana estaban en el suelo, y cada mañana pensaba: «Mis hijos deberían recoger sus calcetines». Era mi religión. Se podría decir que mi mundo se disparaba fuera de control: en mi mente h...